Una convivencia de tipo familiar

Los niños son recogidos en varias casas-hogares, en la Fundación, formando grupos familiares de 8 a 10 niños de ambos sexos con edades diferentes, dirigidos por "padres sociales" que viven junto con los niños en tiempo integral, para llegar a ser aquellos padres con los que nunca pudieron contar. En lugar de los tradicionales dormitorios colectivos e inmensos comedores, dimos preferencia a la llamada casa-hogar, donde el niño se siente a gusto debido a que es un ambiente más cercano al familiar.

El crecimiento sereno y armonioso de los niños y adolecentes se vuelve posible sobretodo, gracias a la prolongada experiencia de familia que hace milagros, devolviendo dignidad y alegría de vivir a los niños que fueron profundamente heridos a causa del abandono familiar y de la exclusión social. El punto principal es formar un buen ambiente, aquel "familiar", el más adecuado y eficaz por ser el más "original" : el proyecto de Dios desde el comienzo de la humanidad.

 
Crecer como persona, antes que nada.
Es así que creemos que conseguiremos obtener el crecimiento armonioso de estos niños, para permitirles en su fase adulta, una real, duradera y exitosa vuelta a la sociedad. De hecho, se dan bien los jóvenes que adquirieron una estructura sico-afectiva suficientemente consistente. Es una ilusión suponer que se pueda ayudarlos simplemente consiguiéndoles un empleo... Sería como construir una casa comenzando por el techo... ¡Quizas porque sería mucho más trabajoso comenzar por las bases, haciéndolas bien firmes! Muchos menores encaminados al mundo del trabajo sin antes recibir la ayuda necesaria para formarse como personas, se desaniman fácilmente enfrente de las dificultades o de la falta de éxitos... y vuelven nuevamente a la calle, a las drogas, a la marginalidad. Pero esta vez, como ya completaron los 18 años, no se contentan más en cometer delitos menores: ya son capaces de sacar armas y si no son muertos, acaban en las penitenciarias.
Para aprender a compartir.
Amargados por este trágico destino reservado a muchos niños que viven en las calles de Salvador, en 1988, después de un año de contactos con la triste realidad de la calle y de los reformatorios, comenzamos esta experiencia aceptando el desafío de no ofrecerles sólo migajas o paliativos, sino nuestra propia casa, nuestra compañía, nuestro tiempo y nuestra vida, nuestra fe y nuestro cariño, repitiendo con ellos lo mejor que hicieron nuestros padres con nosotros, cuando éramos niños y adolecentes. Así es, porque si no enfrentamos el problema por la raíz, se acumularán problemas mayores; persistiendo en utilizar métodos educativos o programas de atendimiento superficiales, nunca resolutorios, las futuras generaciones se encontrarán con adultos que no han madurecido, indefinidos, rebeldes, que causan violencia, dolor y muerte.
Atendimento personalizado y en pequeños grupos.
El problema del menor marginado debe ser enfrentado, aun con una actitud de inversión que sirva de prevención contra males mayores. La tentación más común es querer eliminar, de la forma más rápida y fácil, todo lo que sea un problema para la sociedad. Por eso la "cantidad de los atendidos" es considerada mucho más importante que la "calidad del atendimiento"; se preocupa más en mostrar al público resultados inmediatos, sólo en apariencia efectivos, de que empeñarse para poder alcanzar un crecimiento global y profundo de estos niños, los adultos de mañana. Nosotros preferimos cuidar de pocos niños cada vez y no de muchos, amontonandolos en pequeños lugares y cuidando de ellos de cualquier manera, sin darles un acompañamiento personalizado. Casa niño es un individuo: su pasado, su tiempo y su velocidad de aprender deben ser respetados. "Sólo si cuidamos bien de los brotes de hoy, recogeremos muchos frutos mañana" (Milton Nascimento).
Actividades formativas, terapéuticas y profesionalizantes.
En los talleres de la Fundación, se organizan varios tipos de actividades manuales para permitir que los niños formen grupos pequeños, divididos por edades, actividad y aptitudes de cada uno: bordado, croché, corte y costura, culinaria, carpintería, pintura, serrajería, construcción civil, fabricación de premoldeados en cemento, jardinería y criación de animales. Para los cursos profesionalizantes más especializados, los niños son encaminados al SENAI y a la EOS - "Escuela Taller de Salvador", la última etapa para hacer posible su integración en la sociedad.
 
 

Todos los niños frecuentan la escuela del barrio. El día está compuesto de refuerzo escolar, actividades manuales, culturales, artísticas, mucho deporte y momentos de ocio. La convivencia está compuesta por encuentros formativos, momentos de reflección religiosa y por conversaciones individuales con los padres sociales.

Educación al servicio y gratuidad
En diversas instituciones de Salvador rige un sistema educativo en el cual no nos reconocemos: se da una remuneración al niño a cambio de su participación en diversas actividades (frecuentar la escuela o regar la huerta), con la disculpa de no perjudicarlo. De hecho si él estuviera en la calle, gracias a las limosnas o a otras actividades, ganaría un poco de dinero, por eso no es justo ocupar su "tiempo precioso" en actividades sin fines lucrativos (culturales, artísticas, terapéuticas y profesionalizantes). También dicen que la remuneración los motiva, para que se empeñen con seriedad, para satisfacerlo y para conseguir que no huya de la entidad.

El asunto del método no es tan irrelevante.... Veamos si el dinero es la mejor motivación:

Pagar al educando por sus servicios o por la frecuencia con que participan en las actividades, no es una verdadera invitación a la participación: es la compra de su frecuencia para usarla en la realización del proyecto. Porque no se podría organizar tantas actividades que justifiquen la necesidad del proyecto, sin tener después a nadie que las frecuente. Antes que nada es necesario providenciar una clientela fiel. Es asi que se llenan listas infinitas de nombres, para captar recursos financieros y para garantizar un elevado número de empleados, un óptimo salario y un empleo fijo.

Interesar al niño por el lado más débil (pues él haría cualquier cosa por dinero) es manipulación y cobardía, es ejercer el poder aprovechándose de su inmaduridad e ingenuidad, manteniéndolo sumiso y, muchas veces, en la misma o en una peor situación de dependencia de la que vive en la calle. Probablemente el niño usará ese dinero para comprar drogas.

· Una institución filantrópica de ayuda a los niños y adolescentes necesitados, no puede reducirse a una agencia de empleos o a una industria, reservando el primer lugar al problema del autosustentamiento y/o de profesionalizar al menor, que sería la última etapa del recorrido, que debe abarcar un amplio horizonte: la formación integral de la persona, partiendo de las bases. Muchos de estos niños tienen que aprender desde muy jóvenes una profesión y comenzar a trabajar para ganarse la vida, con la disculpa de su reinserción en la sociedad, son obligados, antes de tiempo, a vivir solos y a arreglarse como puedan. Para "invitarlos a salir", basta alquilarles un cuarto en una pensión o darles una pequeña casa. Este es "el segundo abandono", ya no por parte de la familia sino de la institución. Para algunos, este es el golpe final... De aquí en más no nos podríamos asombrar si su vida tomase un rumbo equivocado o terminase en tragedia. Diferente de los otros niños de la misma edad, muchos de los "institucionalizados" no tienen el derecho de vivir una infancia y una adolescencia normales, dedicándose a los amigos, al estudio, a algún hobby, al ocio o al deporte.

· El dinero no puede ser presentado como elemento principal. o por lo menos, no es de ahí que se parte para educar un menor, ni para darle un verdadero significado a su vida. Todo el mundo sabe darle dinero a los niños, hasta los traficantes, no precisam entonces ser educados para eso. El educador es quien hace despertar en el niño la convicción de que, más allá de las necesidades inmediatas, existen otras, aquellas fundamentales, que requieren y merecen ser llevadas en consideración con la mayor seriedad para garantizar una vida estable.

· No se puede partir del principio de que el niño no entiende ciertas cosas o que sería tiempo perdido explicarle los motivos por los cuales vale la pena adherir a un centro educacional, prescindiendo del lucro inmediato. Una propuesta es educativa si es transparente e inequívoca, si sabe tocar el corazón del niño, al punto de que él se adhiera por haber descubierto en esa adhesión un bien mayor que el financiero. De otra forma se trata de una simple propuesta, con fines lucrativos o de una manipulación camuflada de filantropía, que es más grave que la explotación explícita.

· Para garantizar al niño un crecimiento integral y harmonioso es necesario que aprenda a compartir la vida con los otros, respetando con paciencia los tiempos de madurecimiento. Pero también es necesario renunciar a "la gallina" hoy para comerse los huevos mañana. ¡Muchos niños entienden eso y adhieren!. Por eso la vida que proponemos está hecha de servicio, de generosidad, de gratuidad y de compartir alegrías y sufrimientos. Queremos ofrecerles una vida llena de afecto, de estima por sí mismos y por los otros, en la esperanza de poder crear un futuro mejor. La convivencia cotidiana con ellos es nuestra pedagogía.

Es triste constatar como los niños están asimilando la mentalidad del oportunismo, del consumismo y del provecho del convivio con los marginalizados y marginales, en la calle, y también frecuentando instituciones que, infelizmente, no les ofrecen una educación alternativa. Entre los niños que ya frecuentaron esos ambientes, dificilmente existe alguno que esté dispuesto a preguntarse si ese es el camino verdadero, que esté dispuesto a enfrentar la fatiga que conlleva el cambio de sí y de la propia vida, difícilmente encontraremos alguno que persiva la responsabilidad fundamental que tienen con la propia vida. Esos niños están exclusivamente ocupados en ganar dinero, como si todo en la vida dependiese de eso.

Como ejemplo de este modelo educacional particularmente difuso, voy a contar un caso que aconteció hace algunos meses: Llegó a nuestra puerta un grupo de adolescentes pertenecientes a una institución que queda del otro lado de la ciudad, preguntando: ¿Cuánto gana un niño aquí?. Evidentemente volvieron por donde vinieron, encontrando muy raro la insólita moneda que ofrecemos.

 
 "No tengo oro ni plata, pero lo que tengo te doy:
en nombre de Jesús levántate
y ven a aprender a caminar
con tus piernas".
 
 
El ritmo cotidiano
Muy temprano • Algunos de los mayores salen para prácticas pagas o para trabajar.
5:30







• Levantarse
• Algunos adolescentes se encargan de la limpieza y otros van al canil, también para limpiar y alimentar a los animales.
• Mientras, en las casas: higiene personal, preparación del desayuno, llimpieza de los cuartos, baños y patio.
7:00 • Desayuno (algunos parten para ir al colegio).
8:00









• Después del trabajo en la cocina comienzan las actividades en grupo (estudio, trabajo, etc)
• Acompañados a distancia por una de las madres sociales, algunos comienzan a hacer la comida y a arreglar la mesa.
• Siempre hay una madre social que debe llevar algún niño al médico o debe participar de alguna reunión o curso.
12:00 • Almuerzo (otros van al colégo)
13:00





• Mienras algunos arreglan la cocina, otros inician las actividades escolares, terapéuticas,etc.

• Se organizan encuentros informativos y formativos con el objetivo de ayudar a los niños a concientizarse.

16:30


• Actividades lúdicas y deportivas; después, todos toman baño y enseguida algunos preparan la cena.
18:00 • Cena (algunos van al colégio)
19:30



• Después de haber dejado todo limpio y organizado en la cocina, cada uno puede ir a la sala de televisión o a jugar en casa o en el patio.
21:00


• A dormir. Sólo los mayores permanecen en la sala de televisión, mientras esperan a los que todavía están en el colegio.